Todos festejan el año nuevo y la mayoría ¿saben cómo?, claro que lo saben con C-O-M-I-D-A. Sin embargo, yo sólo pensaba en una nueva tregua, una oportunidad de; si bien no recuperar el tiempo perdido, ya que es imposible, si un nuevo espacio de tiempo para lograr lo que se realmente sé que puedo.
Estoy decidida a no quedarme tirada por que ya está dicho “caerse está permitido, levantarse es obligatorio” y esa es una de las verdaderas leyes de nuestra vida. Está vez soy una guerrera, una princesa que se ha fortalecido con el paso de los tropiezos y con un corazón destrozado por los golpes de la vida y eso es lo que me impulsa a seguir: el poder lograr lo que dicen ser imposible, callar a los humilladores que te nombran gorda y lograr salvar la dignidad que me queda. Pero sobre todo el lograr lo que más deseo en la vida ganarle a la comida porque no quiero seguir siendo un puerco, una bola enorme en la vida, ya no quiero seguir llorando frente al espejo a causa del asco que me provoca el elefante usando mi ropa y nunca más pedir una talla extra por eso ANA y MIA les doy mi vida y todo lo que soy.
Este año es una nueva oportunidad para comenzar a luchar.

